El humanismo mexicano toma relevancia y gana prestigio por ser un modelo civilizatorio que permite construir consensos mayoritarios al interior de la sociedad y para conducirse con soberanía en el plano internacional, por esto, México es un referente para los pueblos de la tierra que buscan recuperar la esencia de la especie humana: esa capacidad de hacer prevalecer la dignidad de todos, empezando por los más vulnerables.