El escaso prestigio del que gozaba USAID acaba de ser brutalmente destruido por la misma Casa Blanca, que acusa a la Agencia insignia del Departamento de Estado de abusos y despilfarro de recursos en proyectos ligados al fanatismo progresista.
¿Quieren un control absoluto desde el gobierno para los noticieros y los influencers o más bien algunos tienen miedo de no poder seguir recibiendo los beneficios de las concesiones?