"Un año de humillación para Europa; un siglo de resistencia para China. Y aplauden el discurso neocolonial de Marco Rubio en Múnich como si fuera salvación..
El éxito del modelo chino obliga a que las potencias rivales rompan con sus principios ideológicos para poder competir. El dogma del libre mercado está siendo enterrado por la realidad de la geopolítica. El mercado dejó de ser el árbitro supremo; el Estado ha regresado como accionista y estratega.